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martes, 13 de octubre de 2020

Repasamos: La Huerta en tiempo de cuarentena

 


     Estando en cuarentena, momento difícil de sobrellevar, podemos utilizar parte de nuestro tiempo en organizar la huerta en casa, una actividad ideal para realizar en familia, sobre todo con los chicos, que aprenderán mucho sobre la naturaleza y con el aliciente que podrá proveernos de alimento, fresco, orgánico y naturalmente producidos.

     Ahora que estamos más tiempo en casa podremos atender y cuidar una pequeña huerta de otoño (si tenemos algunas semillas) y además la ocasión súper especial para sembrar AJO, (que seguramente tenemos algunos dientes en casa), este cultivo necesita poco cuidado y además tiene propiedades medicinales.

     Después de estas labores, nos quedará la huerta preparada para la siembra de primavera.

     La cosecha de la huerta, además de alimentarnos nos da una sensación altamente positiva. 

     Como primer paso sugiero comenzar a separar los residuos orgánicos de la basura que solemos juntar en el basurero.  Esos residuos, orgánicos, será lo que necesitamos para iniciar una compostera donde criar lombrices y de ahí obtener abono orgánico para preparar la huerta. Tendremos entonces 2 basureros, el otro será el que pondremos afuera en la bolsa habitual para que se lleven los recolectores. Verán que además tenemos una bolsa sin olor, liviana y cuyo contenido se podrá reciclar, cooperando con el medio ambiente! 

QUE TIRAMOS en la compostera:  cáscaras y restos de frutas y verduras crudas, pencas de hojas, café molido, saquitos de té, yerba, césped cortado, envolturas y restos de papel sin partes plastificadas. Yo recomiendo juntar por separado las cáscaras de huevo y dejarlas secar para utilizar de otra forma (ya explicaré en otra publicación).

QUE NO TIRAMOS en la compostera: restos de ningún tipo de carnes, grasa ni crudos ni cocidos, nada de plástico, nylon, ni papel plastificado (ese brillante) maderas pintadas, vidrios, latas.

DÓNDE: En un pequeño espacio de tierra, haremos un pozo que podemos aislar con una lámina de plástico, vamos tirando estos restos trozados en pequeñas partes. Ya ha comenzado el otoño, entonces podemos ir intercalando hojas secas. Y si tenemos un poquito de algún tipo de estiércol, de gallinas, conejos, caballo, preferiblemente secos. Lo juntamos durante varios días en el mismo lugar. Luego de 15 días comenzamos otro lugar donde arrojaremos los residuos y el primero es el que utilizaremos más adelante para trasladar lombrices, si es que ya no fueron solitas.

     Si no tenemos disponible terreno para la compostera, podemos utilizar un recipiente donde arrojamos los residuos orgánicos. Puede ser un balde grande y acomodarlo en el balcón.

     Para que los residuos se pudran necesitan estar húmedos, no dejar que se seque, no debe estar al sol permanente. La última capa puede ser de hojas secas, para conservar la humedad, inclusive es bueno ponerle media sombra y regarlo, no debe quedar empapado.

CUANDO los residuos se transforman y van perdiendo su apariencia, más o menos al mes, debemos verificar la temperatura, podemos meter la mano para verificarlo, si no es muy alta (10°/15°) podremos colocar unas lombrices.

QUE CONSEGUIMOS: Ellas serán las que se alimentarán de los residuos orgánicos y por la digestión producirán lo que utilizaremos como abono.

PARA QUE: El abono de lombriz será útil para mezclar una cuarta/quinta parte con la tierra para la siembra, transformándolo en un sustrato óptimo.


     La tierra preparada para usar en el cultivo debe estar despejada de raíces de arbustos y pastos que van a perjudicar el desarrollo de las plantas. Debe estar molida para que pueda mezclarse con el abono y también podemos agregarle algunas hojas secas de árboles. 

Ya se descargaron la aplicación? pueden hacerlo desde Google PlayStore Gratis!

Continuará…

María Cristina Stete

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