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domingo, 2 de agosto de 2020

Producción encadenada.

Qué es eso, para qué sirve, cómo lo hago…

     Repasando los resultados de las preguntas que sugerimos en la publicación anterior, para organizar nuestras ideas, habrán contemplado que además de la huerta, jardín o parque para hacer ejercicios o disponer de un área de esparcimiento para familia y amigos posiblemente haya surgido el tema de tener algunos animales en esta nueva etapa.
  
     Según la forma de alimentarse que cada uno elige ciertamente los veganos pensarán en crear un espacio para huerta.  

     Otros, de alimentación omnívora, pensarán en tener unas gallinitas para alimentarse con huevos frescos, pollos orgánicos, criar conejos, codornices, patos, etc.
     También habrá salido el tema de las mascotas, como perros, gatos, peces, u otras mascotas más inusuales.
     En todos los casos se debe planear y construir, considerando las necesidades de cada animal compatibilizando con las que podemos llamar “Unidades productivas”.

     Así tendremos Área de las aves, Área de la Huerta, Área de conejos, etc.

     Si armamos una huerta, y tenemos gallinas, cada unidad debe estar perfectamente aislada, ya que no es compatible la combinación descontrolada, porque el comportamiento de las gallinas es muy invasivo e irán directamente donde vean la tierra removida en búsqueda de alimento, mientras destruyen nuestros cultivos. 
Resultado= gallinas 1, huerta 0.


     El mismo criterio se utiliza si elegimos criar conejos, caballos, vacas, corderos, cabras, etc.


     En cuanto a las condiciones del hábitat que le daremos a cada animal, será importante evitar la improvisación, contar con instalaciones debidamente aisladas, protegidas de depredadores, de los rigores climáticos (que no se mojen cuando llueve o protegidos del calor en verano), de fácil acceso para la limpieza, ventilación, iluminación natural, bebederos y comederos, apropiados para cada unidad. Por ejemplo, considerar el uso de distintos tipos de comederos para cada etapa de desarrollo de las aves, así como bebederos y comederos de material resistente a los conejos (que muerden todo) o que no se puedan volcar o introducirse en ellos (sobre todo las aves).

Entonces aquí el tema de Producciones encadenadas.
Qué es, para qué sirve, cómo lo hago…

     Aunque la producción no esté orientada a la venta, tenemos diferentes Unidades productivas, cada unidad tiene productos de desecho, (entre ellos: estiércol y restos de fardo, paja, usados para cama de los animales) residuos que deben tener un destino para no perjudicar el ambiente natural que estamos creando ni tampoco tengamos el desagradable olor que produce la descomposición de los desechos orgánicos.
     Y aquí resulta que todo lo que parece basura o residuo y es orgánico puede ser utilizado para nuestro beneficio, bueno, ¡para nuestra producción en la huerta!

¿Por qué?
     
     Para disfrutar de la recolección de huevos limpios, pasear por los gallineros sin que nos ensuciemos al entrar, dar agua a los conejos sin patinar entre las conejeras… Uno establece una rutina de limpieza según la magnitud de la unidad, pero todo concluye en una montaña de… ¿basura?
     Todo lo que se junte, ya mencioné los productos de desecho, más los residuos orgánicos de la cocina, cáscaras de vegetales, frutas, huevos, restos, tendrá un destino: la compostera. O también puede servir, en parte como alimento de aves, conejos, cerdos, etc.
     A aquello que va a la compostera se le pueden sumar papeles, restos de madera, hojas del otoño, pasto cortado de la limpieza del jardín/parque, etc.
     Con el agregado de lombrices, la compostera será otra Unidad Productiva: humus de lombriz para abonar nuestros cultivos (Huerta y Jardín) y las propias lombrices que pueden ser utilizadas para complemento de alimento para las gallinas o carnada para pesca, o alimentar peces de nuestra propiedad.
     Esta es la llamada producción encadenada, el resultado de una unidad productiva favorece a otra unidad productiva y viceversa.

En la naturaleza nada se pierde, todo se transforma.

Lo que se obtiene gratis es dinero que no se gasta, aunque lleva un poco de trabajo.


No olviden que usando la aplicación tendrán acceso rápido y dinámico a nuestras publicaciones.

María Cristina Stete

www.viveromedialunita.com.ar

jueves, 30 de julio de 2020

Los NARCISOS dicen PRESENTE


     Cuando comienza la temporada de los primeros fríos, se nota el despertar en los bulbos de invierno porque muestran su brote. 

     Los Narcisos son uno de ellos.
     En ese momento termina su período de descanso y necesitan estar sembrados en condiciones apropiadas.  
     El Sustrato debe ser poroso, permitiendo el drenaje después del riego, ya que no debe conservar agua, si están en maceta no es recomendable dejar un plato debajo, y si están en el jardín, deben estar ubicados en lugares altos. 
     En el hemisferio sur ya se puede disfrutar de su presencia, los capullos se destacan y comienzan a abrirse las primeras flores! 
     Cuando termina la temporada, ya se habrán secado las hojas, entonces se puede levantar el cultivo, limpiar los bulbos retirando las hojas, dejarlos secar y conservar en un lugar seco y oscuro hasta la próxima temporada. 
     Si están en el jardín, ese sector No debe recibir riego. Es aconsejable sacarlos ya que al mismo tiempo se podrá ver que se han multiplicado. 
     Tendremos nuevos bulbos y bulbos más grandes! Para la próxima temporada podremos rediseñar el cultivo de Narcisos. 
     Incluyendo Narcisos tendremos flores y un jardín colorido en invierno mientras proyectamos los colores de primavera. 

  Recuerden que usando la aplicación pueden acceder desde el celular a todas las novedades en tiempo real. Está en Google Playstore, y es gratuita!

domingo, 26 de julio de 2020

Ni emprendimiento productivo, ni coleccionista...?


     Es frecuente escuchar la frase “siempre quise hacer esto…” o recibir un correo electrónico de personas que nos escriben: “busco toda la información del negocio de los cactus, de las plantas carnívoras, de los plantines…” cómo si fuera suficiente contar con la información para llevar adelante un negocio.
     Es indudable que una buena investigación puede aportar la información que nos deje conformes y con el estímulo suficiente para comenzar, seguir pautas básicas para diseñar un proyecto suele estar impulsado por ideas de deseos postergados o sueños de juventud. Dicho esto, porque muchas veces el momento de iniciar esta actividad viene como desenlace de haberse jubilado, quedarse sin trabajo sorpresivamente o como ocurre actualmente con una cuarentena obligada que nos mantiene en casa.
     Probablemente toda la información reunida sea bastante ampliatoria para aquellos que no tenían ni idea cómo empezar, y puedan seguir las pautas descargadas de los múltiples sitios que hay en Internet.
     Muchos de esos sitios están escritos sin ninguna base práctica, otros son muy básicos, otros orientativos y otros muy técnicos. 
     Lo más importante en estos casos es identificar el origen de ese material, estableciendo una clasificación de los contenidos, ya que no será lo mismo el contenido proveniente de una universidad, de entidades educativas, organismos de renombre, de empresas que tengan presencia en el mercado, ni de otros países o continentes. Considerando si se corresponde con la escala que el emprendedor decide darle a la producción.

  Esta es la conocida historia del NI… NI…

     Entonces, hay quienes comienzan poniendo en marcha el proyecto, por ej. el de hacer plantitas para vender, basado en que “Tenemos mano verde” y que todo lo que hacemos en casa nos sale bien, nos hacemos coleccionistas, multiplicamos muchas plantas, de nuestras plantas del jardín o recurrimos a los gajos regalados que brotaron y están fabulosos. Los más audaces compran y siembran semillas.  Generalmente todo esto ocurre en primavera/verano, y nos entusiasmamos por el éxito!  Y como resultado tenemos plantas por todos lados, en macetas grandes, chicas, latas, vasitos de yogur, y muchas otras opciones que vimos en Facebook, o Youtube.  Fuimos regalando plantas a nuestros familiares y amigos, vendimos algunas, pero seguimos teniendo más plantas de las que en realidad queríamos, se empieza a tornar problemático.
   ¿Por qué? ¿Si me va muy bien?

     El tema es que Ni somos coleccionistas Ni somos productores. Ese tema es el que debemos decidir al inicio del proyecto.

“PA CHICO ES GRANDE Y PA GRANDE ES CHICO”

     La mayoría de las veces no tenemos claro las escalas productivas, ni tenemos clara la escala de compra de insumos. La escala de compra tiene correlación con el precio de los insumos. Por ej. si yo quiero producir cactus en maceta 6, puedo pensar en comprar 30 macetas, y ¿quién me las vende?  Respuesta: Cualquier pequeño vivero de atención al público.
¿Y las otras medidas de macetas?

     No puedo recurrir a un mayorista, que solamente vende macetas en caja y cada caja de macetas 6 contiene 1.600 unidades. Y mucho menos podré recurrir a un fabricante, que de ninguna manera va a venderme menos de 50.000 o 100.000 unidades por modelo. ¿Y las macetas 8, 9, 10, 12, etc.?
     Si decidimos comprar semillas, podemos comprar un sobre, pero si queremos producir, se debe comprar a escala comercial, las semillas se compran por kilo o por miles.
     Las primeras macetitas las haríamos juntando un poquito de tierra del jardín, pero para llenar miles de macetas, haríamos una excavación como para estación de subte, o tendremos que comprar la tierra por camión, pero como las plantas de calidad se producen en sustrato y no en tierra sola, tendremos que comprar además un camión de arena, de turba, de resaca, de abono, de perlita, etc.
     ¿Y dónde se guarda todo eso si llueve? Se necesita un invernadero y un galpón.
     Si el objetivo son las 30 macetitas, todo eso es innecesario, solo que antes de comenzar hay que tener la decisión tomada y los objetivos claros.

     Porque no existe un nexo entre “comienzo de a poquito y luego paso a escala comercial”
     En general hacer toda la experiencia es muy didáctica pero extremadamente cara.

Esta es LA COLISIÓN DEL EMPRENDEDOR CONTRA LA REALIDAD.

     Tenemos mucha experiencia y a veces nos sorprende el facilismo de los comunicadores, y el pesimismo de algunos emprendedores.
No digamos: “el lunes empiezo la dieta”, “el martes hago la huerta”, “el viernes soy productor” porque las cosas no son tan fáciles, pero tampoco imposibles.

     Un proyecto bien construido nos demuestra que las cosas llevan tiempo, llevan dinero, llevan escala.  Y que el facilismo o la depresión no tienen mucho que ver con la realidad.

     Aquí el mejor consejo que podemos dar, en lugar de empezar a hacer cosas, preparan unos mates, se sientan debajo de un árbol, condición indiscutible para pensar, y con hoja y lápiz en mano escriben las respuestas a las siguientes preguntas:

¿QUÉ?
¿CÓMO?
¿CUÁNDO?
¿DÓNDE?

Que a su vez nos conduce a
¿CUÁNTO?
¿CON QUÉ?
¿A QUIÉN?

Continuará…

María Cristina Stete
www.viveromedialunita.com.ar

jueves, 23 de julio de 2020

Un anticipo de la primavera

Les dejamos un anticipo de la primavera.
Algunas Flores ya están asomando, otras las veremos en primavera en todo su esplendor!


Recordá que podés bajarte la aplicación Vivero Medialunita desde Google Playstore para recibir las primicias!.


lunes, 20 de julio de 2020

Primer eslabón de la cadena productiva...

¿Es lo mismo decir Qué queremos hacer, o qué podemos hacer?

   En la publicación anterior habíamos quedado en que el momento mas importante es aquél en el que hay que tomar las decisiones, entre qué queremos hacer y qué podemos hacer.
   Para que el lector entienda cuales son las posibilidades de establecer una cadena productiva, vamos a comenzar con una lista de ejemplos propios.
   Un día decidimos cultivar tomates, en principio para comerlos; tener tomates con sabor a tomate y libre de cualquier tipo de modificación genética, entonces, como la mayoría de las personas recurrimos a recuperar las semillas de los tomates que compramos en la verdulería, aquí nos encontramos con el primer punto a aclarar:  La mayoría de los tomates que se venden ahora, esos gigantes, hermosos, duros, que duran 10 días, 15 días en la heladera sin que se ablanden y sin pudrirse, en general, son híbridos, con modificaciones genéticas de diverso origen, pero son tomates híbridos, eso implica que en general las semillas van a ser débiles, no van a brotar o los tomates cosechados serán diferentes a los que nos dieron las semillas, no ese tipo de tomates; también pasa con los morrones, esos morrones gigantescos, rojos, hermosísimos son híbridos. Entonces perderemos mucho tiempo y esfuerzo en tratar de producir con esas semillas, porque, en el mejor de los casos, cosecharíamos morroncitos de 4 cm. totalmente débiles genéticamente.
Voy a contar una breve historia: cómo comenzamos a cultivar tomates cherry,


   Un día pasamos por un vivero y veo una oferta de una plantita de tomate cherry, tenía 25 cm y unos 5/6 tomatitos cherries rojo, compre una planta inmediatamente y la traje al vivero, procesamos los tomates sacamos las semillas, las preparamos y las sembramos, pero, íbamos a tener muchas sorpresas a raíz de eso, porque habíamos preparado la tierra con humus de lombriz, (producimos lombrices desde hace muchísimos años) entonces habíamos preparado la zona de huerta, con una capa de 25 cm de humus de lombriz, sembramos las semillitas de los cherries. Cuando terminó la temporada “las plantitas” medían más de 3,5 m de altura, o sea ya no tenían 25 cm y daban 5 tomates, sino más de 3,5 m y cosechábamos medio kilo diario por planta.
   En esa misma temporada sembramos maíz y girasoles ¡y los tuvimos que cosechar con escalera!  ¡Cuánta sorpresa trae la vida de campo!



Entonces ya identificamos un obstáculo.
   Luego de esa experiencia comenzamos a traer semillas del exterior, de clientes nuestros a los que le vendíamos semillas de plantas carnívoras y que nos aseguraban que las cultivaban ellos mismos, que eran orgánicas, etc.
   Logramos formar una linda cantidad de variedades, (hoy cerca de 42 variedades) inicialmente comenzamos con unas pocas, unas nos llegaron de Rusia, otras de Austria, otras de Canadá etc.
   Para cultivar esas variedades tuvimos que producir más cantidad de humus, trabajar más espacio de tierra, porque debíamos evitar la polinización cruzada de las variedades y no perder la calidad de las semillas.
   Luego de la experiencia de cultivar plantas de 2/3 m de altura confirmamos que cada planta debe estar tutorada de alguna manera sólida ya que algunos tomates pesan un kilo. Los cherries tienen un peso menor, pero suelen presentarse en racimos.

   Pero todo eso se aprende cultivando, aunque lo digan los libros, lo expliquen los especialistas, haciendo se aprende.

   Después se procede a la cosecha, ahí tenemos otros factores que debemos contemplar: guardar semillas, cómo guardarlas, sin mezclarlas, el proceso de limpieza, un proceso de secado, de guardado en un lugar sin humedad, sin luz, y sin dejar de comer todos los tomates, en rigor, lo seguimos haciendo.
   Claro si a uno le va mal tiene pocas semillas, pero si a uno le va bien, la cantidad de semillas es bastante importante. Por lo tanto, hay que establecer conjuntamente la producción y un sistema de comercialización.
   Tengamos en cuenta que una semilla tiene una vida útil, y hay que comercializarla dentro de esa vida útil, para que la semilla también esté en condiciones de ser cultivada por quien la compra, teniendo la fuerza que requiere la planta para desarrollarse.

   Entonces, teníamos muchos tomates, muchas semillas y mucho trabajo por delante, durante el invierno vendíamos semillas, pero para la primavera comenzamos con la venta de semillas y plantines de las variedades. Para la venta de plantines se requiere un gran espacio, todavía protegido contra el frío, porque se empieza a producir a fines de julio para la venta de septiembre.
   Decidimos empezar con 100 plantines, esa primera venta la vendimos en dos días.
   Aprendimos de eso y en la temporada siguiente hicimos 500 plantines, para lo cual tuvimos que hacer un invernáculo, y en el manejo de la producción, cada plantín con una etiqueta de la variedad, no es bueno venderlos todos mezclados, el cliente quiere saber qué está comprando.
   Tuvimos muy buena recepción de esta producción y los vendimos en un par de semanas.
   La temporada siguiente produjimos 1.200 plantines que requirieron una ampliación del invernáculo, porque no es que solamente producíamos los plantines, producíamos cactus, suculentas, carnívoras, mucha cantidad de plantas, ¿entonces qué hicimos entonces?

Aclaración:
¿Uds. venden tomates?  No

¿Por qué? Porque no tenemos capacidad para producción de tomates, tenemos capacidad para la producción de semillas y una vez al año plantines.

Nada más, el resto del año es comercialización, construcción, mantenimiento, planeamiento, control y gestión.

   No podemos ni pensar en vender tomates, le vendemos los plantines a productores de tomates, que tampoco tienen el tiempo y la capacidad de producir semillas y plantines. Producir plantines para una persona que tiene una huerta comercial le insume una cantidad de esfuerzo que no puede encarar.
   La producción de cualquier planta requiere producir sus abonos y los elementos para esos abonos, y requiere el trabajo constante de los participantes del proyecto productivo.
   Otra de las cosas que se debe tener en cuenta es que el productor tiene 4 temporadas en el año y en cada temporada puede producir cosas diferentes, porque en pleno invierno, no se pueden producir ni cactus, ni suculentas, ni tomates, ni ciruelas, pero hay otras plantas que se pueden producir en invierno, mientras las otras están en reposo.
    Si no el circuito productivo se detiene en otoño/invierno o en primavera/verano, hay plantas que en pleno verano están dormidas, por eso esas plantas no son comercializables, porque no están visibles. No es rentable descuidarlas y comprarlas de nuevo en la temporada siguiente.
   Ya que todo esto no se ve desde afuera, con estas anécdotas personales explicamos que es maravilloso sentarse a tomar mate a la sombra en verano o en primavera, pero mudarse al campo implica un cambio, una transformación, y la producción no se hace desde el whatsapp o el chat. Sí usamos la computadora para establecer elementos de control, diseñamos planillas, calendarios, programas, etc.
   Si uno no tiene maquinaria o tractores, la pala será nuestra amiga inseparable.

Continuará...

María Cristina Stete

jueves, 16 de julio de 2020

Imágenes para compartir

Esta imagen es una selección de algunos de nuestros productos y sus flores.
 
La compartimos hoy, aunque algunas están en flor, otras ya florecieron y algunas lo harán en primavera/verano.

  Todas las plantas son de producción propia.

Aquí vemos: 

ALOE VARIEGADO - CLIVIA MINIATA - STAPELIA GIGANTEA
BROMELIA AECHMEA - LIRIOPE VARIEGADO - STAPELIA GRANDIFLORA
MAMILLARIA - WATSONIA BLANCA - STAPELIA SCHINZII
APORACACTUS -  PIARANTHUS ATROSANGUINEUS -  ORBEA VARIEGADA

Esperamos que les haya gustado.
Gracias por compartir.





domingo, 12 de julio de 2020

Recalculando 2

     Todo comienza con una idea, en una conversación familiar surge el tema de vivir en contacto con la naturaleza, volver a la tierra, cambiar nuestros hábitos por hábitos más saludables para la familia, y sobre todo preparar ese bienestar para brindar una nueva calidad de vida a los más chicos y a los más grandes.  Cómo hacer el cambio, cómo llegar preparados para la transformación, es el punto que necesita más dedicación.



     Los caminos de vuelta siempre son más costosos que los de ida.

     Probablemente hemos notado que nuestra zona de confort, no era tan confortable como lo habíamos visto hasta hace 100 días, comenzamos a sentir que hay necesidades que ya no pueden ser postergadas y decidimos poner manos a la obra. Decíamos el fin de semana lo empiezo, pero estábamos cansados o simplemente encontramos otra actividad más urgente.

     Todos intentamos sembrar en macetas, en balcones, en tacitas de café, vasitos de yogur, ocurre que la tierra nos llama, nos grita.

     En general las semillas de tomate son las candidatas iniciales; las semillas brotaron, pero… el resultado no fue exitoso, por distintos motivos no llegaron a tener cosecha de tomates de esa siembra. Sin embargo, insistimos. “No puede ser que yo no pueda”.  Todos hemos pasado experiencias similares, y este comentario les resultará familiar.

     Alguna vez nos dijeron: “qué lindo es vivir en el campo” “tienen sombra de árboles, pájaros que los acompañan durante el día, ven los atardeceres, los amaneceres y de noche pueden disfrutar de las estrellas…” “qué fácil es todo para ustedes”, en realidad esas reflexiones son ciertas, pero no exactas, todo no fue fácil.

     Las primeras veces que sembramos no tuvimos cosechas exitosas, aprender los tiempos del campo, lleva tiempo, aunque estamos en la ciudad, establecer los espacios más convenientes para nuestro proyecto, conocer los valores de la tierra, las necesidades de las plantas que queríamos tener en la huerta, los cuidados de los animales, las diferencias entre un huevo de granja y un huevo de campo de nuestras gallinas se aprende en el primer gallinero.

¿Por dónde se empieza? 
¿Cómo pongo en marcha un proyecto?
¿Qué implica un cambio trascendente?
¿Cómo evito fracasar?
¿Estaré preparado para comandar un cambio importante para mi familia?
¿De qué voy a vivir?
¿Dónde vamos a vivir?
¿Qué pierdo si no cambio, y qué puedo perder si me arriesgo?

     La lista de dudas, preguntas, miedos, inseguridades puede medir un kilómetro, todos lo pasamos, todos tenemos la misma lista, pero algunos dan el paso y otros no.

     Generalmente alguien que no está preparado considera averiguar el valor de la propiedad cómo factor relevante.  Cuando la conveniencia no es saber dónde me mudo, si no para qué lo hago, o sea el punto cero es el objetivo, no el costo.  Si el proyecto no me indica hacia dónde voy, mal me puede decir cuánto me va a costar el viaje.

 Por lo tanto, establecer “QUÉ” QUIERO HACER, “QUÉ PUEDO HACER” es lo PRIMERO.

Continuará…